Quién Soy

Angel G. Moron

“Lo mío siempre fue la voz y la comunicación y mi vida gira en torno a ambas disciplinas. Mi faceta periodística se centra ahora en la docencia en la Universidad y en otros ámbitos formativos. Y la voz me sigue reportando grandes satisfacciones en el apasionante mundo del doblaje”.

Buena pregunta para comenzar. Puede que para ti, en este momento, sea un absoluto desconocido. O tal vez has llegado hasta aquí por alguna referencia virtual o física. Sea cual sea tu caso, lo importante es que te estás tomando la molestia de leer estas líneas y descubrir un poco más acerca de mí. Así que, lo primero que quiero hacer es darte las gracias por tu tiempo y tu atención. Y ahora te diré que soy un tipo inquieto, inconformista, atrevido y afortunado. Sí, tengo Buena Suerte; y sí, la escribo con mayúsculas porque a diferencia de la azarosa suerte a secas, la Buena Suerte es aquella que está al alcance de todo aquel que busque sin descanso las oportunidades que propician la consecución de un objetivo. El libro del mismo título, “La Buena Suerte”, de Fernando Trías de Bes y Alex Rovira, fue para mí, hace ya años, una lectura reafirmante en mis ideas y en mi filosofía vital. Soy de los que piensan que todo ser humano debe tener pasión e ilusión en su vida; para mí significa tener sueños, y los sueños deben ser el motor y la guía vital que toda persona debería seguir.

Mi sueño era vivir de la voz. Aunque nací en Madrid, pasé mi niñez y mi juventud en Jerez de la Frontera. Siendo aun adolescente – empujado por mi madre, mi gran faro ¬– descubrí la radio y con ella la Comunicación. A partir de ahí crecí, vital y profesionalmente, inmerso en el mundo del periodismo abordando la prensa y la televisión. Y así transcurría mi vida hasta que un buen día, frisando la treintena, una conversación trivial me enfrentó a mi gran sueño, latente pero dormido… Vivir de la voz era una utopía, una aventura ¿imposible? Tomé conciencia de que mi límite me lo marcaba yo mismo y que, en mis circunstancias de entonces, nada ni nadie me impedía luchar por mi sueño.

Ir a Madrid era el paso adelante que necesitaba dar. Y lo di. Con miedos, angustias, dudas, incertidumbres, riesgos, inseguridad, problemas…y la lista podría seguir con más y más vicisitudes; piedras en el camino hacia un objetivo que nunca es recto sino serpenteante, repleto de subidas y bajadas, y empinadas cuestas, y cerradas curvas. En esa búsqueda me di cuenta de que lo realmente importante es tener claro cuál es el objetivo a perseguir y que todas mis fuerzas debían ir encaminadas hacia ese objetivo vital, personal y profesional. Por eso dejé el ejercicio efectivo del periodismo y me volqué al completo y por completo en el mundo de la locución profesional y el doblaje.

Ha pasado tiempo; un tiempo en el que he crecido y ganado experiencias personales y profesionales. Y hoy, puedo decir con satisfacción que vivo mi sueño desde hace tiempo. Pero como concibo la vida como un eterno aprendizaje y una constante búsqueda…  desde 2013 soy profesor asociado de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, donde imparto la asignatura de locución en el Máster de Reporterismo de Televisión y que ya ha cumplido cinco ediciones. En 2017 comencé a impartir cursos de locución audiovisual e introducción al doblaje en Atresmedia en el área formativa del grupo (Atresformación) Posiblemente a causa de mi inquietud también me atreví a editar un libro sobre comunicación “Y Tú, ¿cómo te cuentas?” en el que plasmo mi visión sobre qué claves manejar para sacar a relucir el mejor “yo comunicativo” de cada persona en un mundo, como el actual, en el que lo virtual tiene cada vez más preeminencia e importancia.

La huella digital es el reflejo que la red ofrece de una persona o empresa. En esta página tienes una parte de la mía. El mundo virtual ya forma parte de nuestro mundo real pero no hay nada más auténtico que la presencia física y el contacto directo. Puede que tengamos la oportunidad de tratarnos de tú a tú. O puede que no. Sea cual sea el caso, te agradezco la atención y el tiempo que me has dedicado. Y recuerda: el tiempo es el factor más valioso. No se puede comprar, no se puede vender, pero sí malgastar. No lo desperdicies. Vive intensamente, disfruta del privilegio que supone vivir y permítete el regalo de perseguir tus sueños.